En crisis… NEVER GIVE UP!

Cansancio, torticolis, rozadura, y básicamente dolor, mucho dolor es lo único que siento pienso y respiro. No hay una sola parte de mi cuerpo que no me duela, incluyendo la mente. Llevo casi 5 años practicando esta gran disciplina y nunca ni por un segundo me habían dado ganas de tirar la toalla. Al tirar la toalla no me refiero al típico sentimiento de cuando haces intervalos o estás en una competencia que del cansancio llegas a pensar por unos momentos pero que en cuanto acabas o cruzas la meta olvidas y mas bien te arrepientes incluso de haber pensado semejante tontería. Me refiero a tirar la toalla en verdad, a si fuera un profesional retirarme, por completo, a regresar a lo normal, back to basics, clase de spinning o 5k corriendo, una nadadita leve y días en los que si tenia un desayuno no hacia nada y sin remordimiento. Al principio de este arduo entrenamiento que empezaba con tantísimas horas creo que fue la novedad, la novedad de otra distancia, muchas horas mas calmadas y con solo la meta del iron en la cabeza. Pasan y pasan las semanas y el cansancio se va acumulando, me duelen partes que jamás crei posibles y todos los días me duele algo distinto. El dolor ha sido el denominador común de las ultimas semanas.

Ayer me tocaron 150km de bici los cuales acabe en un periodo de 5:30hrs. Por logística de mis hijos y demás decidí que lo mejor y lo mas rápido en cuanto a ir y regresar a mi casa seria el hermoso, único e inigualable autodromo. Lo digo así porque así hablo de mi casa y este lugar se ha convertido en mi 2ndo hogar.  He pasado tantas horas ahí y por tantos estados diferentes de animo que en verdad lo siento mío… Honestamente no se me hizo ni largo, ni pesado el tiempo que pase arriba de la bici lo disfrute, conocí todo tipo de personajes. Contaba vueltas, sacaba porcentaje de tiempos, dividía, sumaba horas, fraccionaba, etc, cualquier método matemático que pudiera involucrar minutos, horas, vueltas y distancia. Rodando se me pegó un señor como de 65 años, me platico su vida, conocí una chava canadiense Lyn, buenísima gente y hasta quedamos de ir a colorado, platicamos en ingles, un cuate en su silla, pedro, entrenando para los paraolimpicos. Canté, platique, escuche música, medité, conté, pensé en los pendientes de mi casa, lo que hacia falta del súper, imagínense lo que no piensa uno durante ese tiempo, pero en verdad iba contenta todo el tiempo. Todo el tiempo hasta que por fin, terminé.  Al levantarme de la posición de la aerobarra después de tanto tiempo casi me caigo de la bici de lo entumido que tenía los hombros. Me paré, me bajé de la bici y entonces empezó lo terrible. No podía casi moverme, ni caminar, me dolía todo y estaba mareada. Lo logré, cual meta y llegue a mi casa, comí con mis hijos, hicimos la tarea, los lleve a sus clases de tenis y hasta jugué un partido de ajedrez con el mas grande. Los acosté y ahí me quebré, analice la situación y en verdad me sobrepasó, no entendía en que momento llegue a este punto de no disfrutar lo que hago. Me dolía el tobillo, el cuello, la espalda, la pompa, básicamente creo que no había ninguna parte del cuerpo que no me doliera. Este sentimiento no me gusta, no me gusta nada. Mi cabeza me decía, esto pasa cuando te excedes, mi cuerpo no podía ni levantarse y mi alma estaba dolida. Pasaron todo tipo de pensamientos por mi cabeza, dejar de competir por un rato, dejar la bici un tiempo, irme de vacaciones, mi cabeza no paraba. Me acostaba de un lado y me dolía el hombro, me volteaba y me dolía el tobillo, para voltearme me dolía la pompa, algo terrible. Me dormí aunque pocas horas si logre descansar y cuando desperté 5:30am, comprendí todo.

Me cayó el veinte de lo que me estaba sucediendo y por fin entiendo que estoy pasando por una crisis! Consciente de esto me doy cuenta del comportamiento de mi cuerpo mente y alma y me parece fascinante como los he puesto a prueba, como los he llevado al limite, forzándolos al grado de sacar una nueva yo de mi ser. La paty que se cansa, que de pronto le estresa y choca tanta esfuerzo, que bajo el dolor no fluye y la que le dan ganas de decir YA NO QUIERO. Las crisis en esta vida son las que nos marcan y nos hacen sacar lo mejor o lo peor y eso obviamente depende de nosotros. Gracias a mi “hermosa” crisis ahora también conozco los nuevos limites de mi fuerza de voluntad, de que a pesar de ya no poder me levanto, de una gran fortaleza no solo de cuerpo sino de espíritu, de claridad de mis metas y consciencia de la situación. No es como te caes sino que tan rápido te puedes volver a parar. De que hay veces que uno ya no puede, pues claro, tan solo somos humanos!  El camino que cuesta trabajo y requiere de sacrificios es el que mas habrá valido la pena. Hoy con toditito mi dolor me metí a la alberca. Mi gran lección es que uno no puede pretender que todo sea fácil cuando se propone metas tan altas. Cuando estés en crisis lo principal es detectarla y así tratarla como tal, como si fuera un virus, pasara solita. No lo pienses mucho, no lo analices, no le eches mas leña al fuego y solo obsérvate y conócete para así podrás mejorar a la siguiente y así sucesivamente hasta poder llegar al punto de vivir con crisis pero que éstas no te desestabilicen. Los invito luchar y a alcanzar sus metas aunque éstas vengan con crisis! Abrazos!

Un pensamiento en “En crisis… NEVER GIVE UP!

  1. Good, muy bien, super genial yo pensaba que era el unico en el mundo que sentia esas crisis, pero dejame decirte que al igual que tu no abandono la cuestión es seguir, intentandolo solo unavez mas ese es mi lema forever, muchas gracias por tus experiencias saludos……

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